Muestra se realiza en el Museo Islita, en Guanacaste.
-Los artistas Fabio Herrera y Mario Maffioli exhiben pinturas y serigrafías.
-Los pintores ‘traducen’ en las piezas su visión sobre esta zona costera.Andrea Solano B. |
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Publicado:
2010/01/28
Manchas de color, líneas, texturas y formas se fusionan
en las obras de los artistas Fabio Herrera y Mario Maffioli para
atrapar la esencia del Pacífico costarricense.
La exposición Pacífico Puro se exhibe en el
Museo Islita en Guanacaste y reúne 20 pinturas: 16 de Herrera y 4 de
Maffioli, quien también expone una serie de 5 serigrafías.
Y aunque el hilo conductor es la costa pacífica, con
toda su riqueza natural y cultural, cada artista plasmó en las obras su
visión personal y estampó su propio sello.
En el caso de Maffioli, su serie de cuatro acrílicos
está dedicada a las montañas de Guanacaste y a los dorados atardeceres
que las tiñen.
“Estas pinturas encierran una expresión poética sobre
las bellezas naturales de la zona, pero también una reflexión sobre el
cambio climático y todos los desastres ambientales que afectan al
planeta”, explicó el artista.
Al respecto, destacó el uso novedoso de la técnica pictórica.
“En vez de aplicar la pintura con pincel directamente
sobre el lienzo la dejo chorrear en la tela, luego sujeto el bastidor
con mis manos y lo sacudo para que la pintura tome la dirección que
quiera. Surgen muchas formas interesantes que luego intervengo con el
pincel”, detalló Maffioli.
Las serigrafías sobre papel acuden a formas abstractas para resaltar los colores y las ardientes temperaturas de Guanacaste.
Por su parte, Fabio Herrera utiliza el lenguaje de
tramas o cuadrículas para representar diversos aspectos asociados al
Pacífico: majestuosos paisajes, pintorescos personajes locales, amigos
entrañables, delicias culinarias tradicionales y sus propios estados
emocionales.
“Mis pinturas no son descripciones sino
interpretaciones personales y abstractas sobre escenarios naturales,
sitios nostálgicos, momentos especiales, emociones y sensaciones como
soledad, alegría, euforia, tristeza, esperanza o tranquilidad”, afirmó
Maffioli.
El artista “traduce” esos elementos a un lenguaje
pictórico espontáneo e intuitivo en el que predominan los cruces entre
líneas, formas y colores .
La muestra se exhibe hasta el 11 de febrero en el Museo Islita, en la comunidad del mismo nombre.
Fuente: http://www.nacion.com
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