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Alejandra Vargas M. |
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San José (Redacción). Los científicos que participan en la
actual expedición cerca de la isla del Coco, en el Pacífico del país,
están mostrando hoy en sus blogs personales algunas de las primeras
imágenes obtenidas ayer por el equipo en el monte submarino Las
Gemelas, ubicado a unos 35 millas náuticas de la isla del parque
nacional.
Una medusa color amarillo intenso de un metro de
diámetro figura entre las fotografías más espectaculares de las que han
sido reveladas hasta ahora.
Esta medusa fue vista por los científicos Edie Widder y
Bruce Robison durante el primer ascenso de un buceo a unos 220 metros
de profundidad en el sitio.
Además, los científicos observaron peces escorpión y
otros peces más pequeños de color rojo, cuya especie no ha sido
determinada.
Jorge Arturo Jiménez, director de la Fundación MarViva
–una de las instancias colaboradoras de la expedición junto con la
empresa de buceo See Hunter– asegura que las imágenes son un buen
indicativo de la biodiversidad del sitio.
“Para mí lo más importante es que en esta primera
inmersión en Las Gemelas se detectó una gran cantidad de especies, pero
además, una alta abundancia de cada una de estas especies”, dijo el
científico.
El experto aseguró que ya se sospechaba que hubiera
buena diversidad marina en el sitio, pero que se haya detectado un gran
volumen de las especies es sorprendente. “Son muy buenas noticias.
Podría significar que se está identificando ahora uno de los sitios
marinos del Pacífico tico con mayor riqueza de especies”.
Jiménez destacó, sin embargo, que de los comentarios de los investigadores se desprenden dos preocupaciones.
Primero, ellos encontraron muchas líneas de pesca en el
sitio. Nótese que esta área no pertenece a la isla del Coco y que no
está bajo ninguna categoría de protección marina.
En segundo lugar y, posiblemente como consecuencia de
lo primero, la expedición científica se sorprendió por la carencia de
los grandes peces como los meros, peces carnívoros de bocas muy grandes.
“Esto significa que no estamos hablando de lugar
prístino y que está siendo afectado por la pesca dirigida a especies de
peces grandes”, destacan los expertos.
Esta situación es bastante nociva porque, en ausencia
de los mayores depredadores un ecosistema crece en forma
desproporcionada. Sin embargo, “es más sencillo recuperar naturalmente
un ecosistema donde lo que que faltan son los grandes depredadores.
Solo se tiene que evitar la pesca allí y el sitio podría recuperarse”,
dijo Jiménez.
Los expertos continuarán realizando inmersiones en el sitio.
En los blogs
los científicos también comentan sus buceos anteriores en la Bahía de
Chatam y propiamente en la isla del Coco, donde nadaron con tiburones
martillo y punta blanca.
Fuente: http://www.nacion.com
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