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Antes del empate a 1 en la casa del León, el Estadio Morera Soto en Alajuela, la jornada era perfecta para Alajuelense; hasta que
emergió el delantero liberiano William Sunsing y provocó un penal que
deparó en el empate a un gol. La falta se la cometió el novato Diego Estrada al 85’; el balón fue enviado a las redes un minuto más tarde por Jacques Remy.
Ahí se apagó la sonrisa en el rostro de los rojinegros. El triunfo que acariciaban los manudos era un justo
premio a su gran derroche de coraje y buen futbol, y también les
permitía empatar en la cima del campeonato nacional al Saprissa.
Pero eso quedó solo en posibilidades. Liberia también
tuvo una gran tarde ayer en el estadio Morera Soto, nunca bajó los
brazos y siempre buscó el marco rival.
Incluso, los primeros minutos fueron para los
guanacastecos, que encimaron a los erizos y pusieron en aprietos al
guardameta Wardy Alfaro, con los tiros de media distancia del francés
Remy. No obstante, poco a poco el volante rojinegro Eliseo Cheyo
Quintanilla se apoderó del balón y empezó a generar buenas jugadas que
se desperdiciaban en las piernas de los atacantes Winston Parks y Marco
Ureña.
El partido se tornó de ida y vuelta, pese a que desde
el 28’ cayó un fuerte aguacero que formó charcos en la gramilla e hizo
que los aficionados se reubicaran en las graderías de sombra. La lluvia
desapareció casi al final del compromiso, al igual que la alegría de
los locales.
Al 35’, Cheyo cobró un tiro de esquina, su
compañero defensor Pablo Nassar remató de cabeza y el balón fue sacado
con la mano de la propia raya de sentencia por el lateral izquierdo
Esteban Sirias.
Pese a reclamos pamperos, el penal fue claro y el salvadoreño Quintanilla lo transformó en gol al 36’.
La anotación animó a la barra eriza y desconcentró a la
zaga visitante, que permitió un remate de media distancia de Pablo
Gabas al 39’, apenas desviado por el portero Álvaro Mesén, quien
también le ganó un uno contra uno al delantero local Marco Ureña al
minuto 43.
En la complementaria, Liberia se fue apagando poco a poco.
Allan Alemán ya no era tan incisivo en sus ataques, el
creativo Kénneth García fue relevado por su bajo rendimiento y las
anticipaciones de los volantes rojinegros evitaban que Liberia creara
opciones.
Por su lado, la Liga atacó pero no fue certera en el remate al arco.
Marco Ureña se las perdió una y otra vez, la primera al
46’, luego al 56’ cuando estaba solo frente al guardameta pampero; y la
más clara al 69’ tras driblar a dos defensores y al portero Mesén, mas
rematar desviado de pierna izquierda.
También Winston Parks tuvo una en el área pequeña.
Empero, no supo qué hacer con el balón y se lo estrelló en el cuerpo a
un defensor.
En ese momento, Alajuelense controlaba las acciones y
parecía que iba a salir con los tres puntos, pero vino el pestañeo
defensivo.
William Sunsing apareció al 85’, corrió con el balón
tras un descuido del defensa manudo Harold Wallace, dejó en el suelo a
Wardy Alfaro a un costado del área y disparó.
Un defensor rechazó el balón, el rebote fue tomado por
Remy pero el cancerbero Alfaro, quien recuperó posición, repelió su
disparo.
De nuevo, el esférico llegó a Sunsing y el volante
Diego Estrada lo tumbó en el área cuando parecía que la falta era
innecesaria.
El penal fue gol y un balde de agua más fría para los alajuelenses que la del chaparrón que cayó.
Tras ese tanto, la Liga tuvo dos opciones claras, pero Mesén impidió que Gabas (90’) y Quintanilla (93’) variaran el marcador.
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