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Guillermo Rivera
Liberia, Guanacaste. Liberianos y santistas jugaron ayer uno de los encuentros más aburridos que se vieron aquí durante el certamen.
Actuaron con tal apatía que, vista así, la eliminación de ambos representativos para la segunda fase del torneo parece justa.
Ni el posible tercer lugar del grupo, ni la
indemnización de diez millones de colones por parte de la Unafut para
el cuarto lugar fueron motivos suficientes para imprimir algo de
entusiasmo en el accionar de los actores.
En el papel de las posibilidades, los dos equipos
necesitaban golear y que, a su vez, Brujas le ayudara al que resultara
ganador, con un triunfo en Pérez Zeledón.
No obstante, en el terreno de la verdad, los dos
equipos se caracterizaron por la timidez en sus acciones, sin atreverse
a la ofensiva.
Tal vez Liberia Mía, con solo un contención y cinco
hombres de ataque lo hubiese conseguido, pero la carencia de un cerebro
capaz de generar el futbol en el medio terreno no lo permitió.
Entre tanto, Santos, un equipo al que solo le servía
ganar, esperó pacientemente los primeros minutos de Liberia, al fin de
cuentas una actitud conservadora que lo hizo encajar un gol, obra del
local José Humberto Ugarte, a los 23 minutos del primer tiempo.
Luego de un centro de Sunsing y un remate fallido de
Conceiçao, Liberia Mía pudo haber conseguido la victoria, si sus
delanteros no hubiesen desperdiciado tres claras opciones ante el marco
visitante.
Lo más destacado de la segunda etapa fue una
individualidad que consiguió urdir Crisanto Esquivel, quien centró
desde la derecha para que Cristian Carrillo, al “cerrar la pinza”,
consiguiera el gol del empate, en tránsito por el minuto 61.
Una sensación de vacío se percibió en los semblantes de
los jugadores de ambos conjuntos, luego del insípido empate que los
dejó en la cuneta. Los dos equipos se van de vacaciones, con mucho por
hacer para el próximo torneo.
Fuente: Diario La Nación
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