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En naciente del río Cañas
Santa Cruz,
Guanacaste. Un extraño y desconocido mal, que ataca a los árboles en la
naciente del río Cañas, tiene alarmados a los pobladores de San Rafael
y San Francisco, comunidades ubicadas unos 25 kilómetros de la ciudad
folclórica. El río Cañas se caracteriza por ser uno de los de mayor
caudal, de donde se abastecen varios caseríos de los cantones de Santa
Cruz y Carrillo, en su recorrido hasta desembocar en el río Tempisque.
Desde
hace poco más de un año, los vecinos detectaron como los arboles que
cubren la laguna donde nace el rio, comenzaron a secarse y a caer, sin
explicación alguna. Aunque la vegetación se mantiene verde, de los
enormes arboles, aún aquellos que se encuentran en medio de la laguna,
solo quedan los esqueletos.
Reporteros del periódico regional ANEXION (
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)
recorrieron la zona, en compañía del corresponsal de Repretel Manuel
Gutiérrez, de los vecinos Abelardo Cabalceta, Milciades Gutiérrez y
Gerardo Vallejos. También estuvo Rosalin Alvarado, una herediana
enamorada de Guanacaste, que adquirió la finca -donde está la naciente-
de amplios potreros, donde la brisa corre sobre el zacate, precisamente
impresionada por la belleza escénica del lugar.
“Garzas rosadas,
blancas, patos, piches, alcaraván y otras aves muy bonitas, acuden a
esta laguna, pero con la muerte de los arboles se han alejado. También
el agua está cubierta con una especie de alga” comento.
Abelardo
Cabalceta, presidente del acueducto rural, explicó que el “extraño
mal”, acabó ya con más de 200 árboles de especies nativas, en una
extensión aproximada a las 3 hectáreas. “La preocupación es grande,
porque esta agua da vida a varias poblaciones, es vital para la
ganadería y se necesitan estudios técnicos que nos digan él porque de
un momento a otro todos los arboles se están muriendo” dijo Cabalceta.
Con nostalgia, Milciades Gutiérrez, quien
creció en el lugar, rememoro los tiempos cuando la naciente fue punto
de encuentro para pescar, donde lo cotidiano era observar cientos de
arboles muy atractivos, diversidad de aves y hasta lagartos. “Esto no
tiene explicación, que árboles autóctonos muy resistentes como
cocobolo, canelos, pochotes, encino, guanacaste y ceibo, se estén
secando y cayendo desde la raíz, no es normal, algo malo está pasando
aquí y eso nos tiene preocupados” señalo Gutiérrez.
Para Rosalin Alvarado, ante la gravedad
del problema “se hace necesario formar un frente común entre los
habitantes de las poblaciones a orillas del rio, finqueros y trabajar
con un programa de reforestación urgente, con especies nativas y la
guía de técnicos en la materia”. Cabalceta dijo que acudirán a la
municipalidad, Minae, Acueductos y Alcantarillados y Mag, con el fin de
que les brinden la ayuda técnica necesaria, para contrarrestar el mal
que ataca a los arboles e implementar las acciones del caso.
Fuente: http://guanacastenoticias.blogspot.com/
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