San José, (elpais.cr) – Comunidades costeras e islas de Guanacaste,
Puntarenas y Limón, que luchan por el derecho a vivir en sus tierras,
muchas de las cuales han sido heredadas por sus antepasados, entregarán
a legisladores el proyecto de Ley de territorios costeros comunitarios
Este proyecto ha sido redactado por
representantes de 27 comunidades costeras y fronterizas, y es un
eslabón más en la lucha nacional por el control de los recursos
estratégicos para beneficio de las mayorías de costarricenses.
“Esperamos
el apoyo de todo el movimiento social, los esperamos en Nicoya”, invitó
el dirigente de la Federación de Agricultores de Guanacaste (Fedagua).
Sobre el Manifiesto de Comunidades
Costeras, el oceanógrafo, Guillermo Quirós, consideró que es el primero
en su género y expresa un sentimiento genuino que invade a las
comunidades costeras e islas de Costa Rica, “tal como lo hemos venido
sosteniendo durante años”.
“En buena hora nos llega el Grito
de La Mansión Maceo de Nicoya, pues no todo se ha perdido. Y debemos
confesar que hemos sido cómplices de un pueblo indolente que ha dejado
pasar en culpable silencio tantos años de opresión a nuestros hermanos
de la costa”, añadió en un comunicado.
Aseguró que el Grito es respuesta
lógica y obligada ante la presión sufrida por la voracidad de las
grandes empresas turísticas, que bajo las políticas erradas del
Instituto Costarricense de Turismo (ICT), “pretenden entregar las
mejores riquezas naturales de nuestro país a los grandes intereses
internacionales, a cambio de granjerías personales y del compromiso
descarado de las autoridades municipales”.
Quirós aseveró que “al compadrazgo
jurídico de una ley de la Zona Marítimo Terrestre (SMT), -fundada en
criterios propios del Siglo IXX- en la cual la ecología de los
ecosistemas costeros y la cultura de la comunidades inmersas en ellos
ni siquiera se mencionan-, algunas instancias del Estado encargadas de
velar por su cumplimiento, tarde que temprano han apretado clavijas a
las autoridades municipales para terminar de ahogar, junto a una velada
intención del ICT, los genuinos intereses de estas comunidades, que
hoy valiente y finalmente defienden sus derechos”.
El científico resaltó que “por ello
aplaudimos la valentía del Manifiesto y lo atrevido de su lenguaje. No
hay ambigüedades. Estamos desde el fondo de nuestro corazón con los
principios y derechos que se exigen”.
Para que este grito comunal costero
se traduzca en realidades concretas, hay que considerar el entorno
nacional que se mueve en esta temática, dijo.
Sobre el particular explicó que
existen acciones concretas de variada índole que apuntan en el mismo
sentido, de cuyo conjunto articulado podemos obtener mayor solidez y
contundencia política y social, génesis de un cambio real en nuestras
costas.
Al informar que también existe un
proyecto de ley en la Asamblea Legislativa sobre las islas del país,
sugirió considerarlo pues es fruto de un trabajo de varios grupos y
personas que han hecho esfuerzos para encontrar una solución.
Mencionó que otro proyecto paralelo
de la estatal Universidad Nacional Autónoma (UNA), el cual en cualquier
momento ve la luz pública.
Quirós indicó que gestiones
concretas de la Contraloría General de la República, encaminadas a
encontrar una solución de fondo al problema, como respuesta a un
seminario nacional de finales del año 2008, en el cual participaron
amplios sectores sociales de nuestro pueblo en busca de una solución
conjunta.
Propuso que por todo lo anterior,
“se requiere de una acción coordinada de todas las instancias de buena
voluntad, para lograr un cambio en el ordenamiento jurídico; a través
del cual las comunidades costeras sean las dueñas de sus destinos”.
Fuente: elpais.cr | 12/03/2009
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