Por Oscar Núñez Olivas
(AFP)
GUANACASTE, Costa Rica — Los presidentes de Centroamérica, México y
Colombia llegan el martes a Costa Rica para participar en una cumbre
del grupo de Tuxtla en la que se hablará de crisis económica o crimen
organizado, sin olvidar los acontecimientos políticos en Honduras.
La cumbre, de un día, se celebra el miércoles en Guanacaste (norte)
y, a su término, los gobernantes de México, Guatemala, Belice, El
Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, República Dominicana y
Colombia, emitirán una declaración con propuestas para enfrentar
conjuntamente los problemas económicos y sociales de sus países.
El
depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, expulsado de su país el
28 de junio, y que se encuentra actualmente en la zona fronteriza
honduro-nicaragüense, fue invitado a la reunión, pero se desconocía
este martes si asistirá.
En el plano económico, la región soporta
una fuerte caída de las exportaciones, provocada por la crisis
financiera internacional, que ha tenido fuerte impacto en los niveles
de empleo y en la recaudación fiscal.
En Centroamérica, las
exportaciones experimentaron una baja de 15% durante los primeros cinco
meses de 2009 con respecto al mismo periodo del año anterior, pasando
de 9.200 millones de dólares a 8.000, según datos de la Secretaría de
Integración Económica Centroamericana (SIECA).
En el caso de
México, el desplome es aún más profundo, del orden del 35,6% en los
primeros cuatro meses del año, según el Instituto Nacional de
Estadística (INEGI), determinado mayoritariamente por la reducción de
las ventas de petróleo y de los productos automotrices.
En el caso de Colombia, la reducción fue de 17,3%, al pasar de 12.014 millones de dólares a 9.940 millones.
La
violencia causada por las guerrillas, el narcotráfico y la delincuencia
común es un problema endémico que afecta a las sociedades de la
denominada región de Mesoamérica.
Colombia vive desde hace medio
siglo un sangriento conflicto que involucra a la guerrilla
izquierdista, los paramilitares de derecha, el narcotráfico y la
delincuencia común y que el año pasado dejó poco más de 16.000 muertos,
la cifra más baja en los últimos 30 años.
México enfrenta una
creciente ola de violencia ligada al crimen organizado, particularmente
debido a la lucha entre los carteles de la droga por el control de
territorios, que desde el año pasado ha dejado casi 8.000 muertos.
Centroamérica,
convertida en ruta de paso y bodega del narcotráfico, también enfrenta
serios problemas de seguridad causados por la expansión de las redes
locales de los carteles de la droga.
Además, se estima que unos
500.000 jóvenes están asociados de una u otra forma a las pandillas
juveniles, conocidas como "maras", a las que se atribuyen robos,
homicidios y extorsiones, sobre todo en Guatemala, El Salvador y
Honduras.
A estos problemas se ha sumado más recientemente la
emergencia sanitaria provocada por la pandemia de la pandemia A H1N1, o
gripe porcina, que ha causado 138 muertes en México, 9 en Colombia y
cerca de una treintena en Centroamérica.
A la cita han confirmado
su asistencia la mayoría de los gobernantes de la zona, con excepción
del nicaraguense Daniel Ortega. República Dominicana estará
representada por su vicepresidente Rafael Alburqueque y Belice por su
viceprimer ministro, Gaspar Vega.
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